Consejos para visitar Cuenca

Cuenca es una de esas ciudades, y provincias, que aunque no ocupen las primeras posiciones entre los destinos más visitados, sí ofrecen mucho encanto a los turistas que la conocen por primera vez. Está situada a medio camino entre Madrid y Valencia, y uno de sus principales atractivos es que está conectada vía AVE con Andalucía, la Comunidad de Madrid o la Comunidad Valenciana. Si te ha picado la curiosidad por saber más sobre este destino, quédate con nosotros que te ofrecemos algunos consejos para visitar Cuenca.

¿Por qué visitar Cuenca?

Además del emplazamiento geográfico, con una buena conexión por carretera y mediante tren, la capital de la provincia está declarada como Patrimonio de la Humanidad. El icono conquense por excelencia son las Casas Colgadas, pero junto a ellas destaca un casco histórico medieval donde sobresale la primera Catedral Gótica de España o los rascacielos más antiguos de Europa, edificios de 12 plantas que se levantaron hace más de 400 años.

Estos curiosos edificios están emplazados en el barrio de San Martín, donde también podemos observar imponentes miradores con vistas a la Hoz del Huécar. Y hablando del Huécar, uno de los puntos más impactantes para contemplar este río es desde el Puente de San Pablo, que también ofrece una de las imágenes más icónicas de las Casas Colgadas.

El puente se construyó en 1902 a partir de hierro y madera y sustituyó entonces a otro más antiguo de piedra, levantado en el siglo XVI, que acabó por derrumbarse. Esta infraestructura salva en su parte más alta 60 metros de altura y da acceso al convento del mismo nombre, de la Orden de los Dominicos, que actualmente es un parador nacional.

La capital, como es obvio, ofrece otros muchos lugares en los que perderse, pero como el objetivo es ir más allá de la ciudad, te invitamos a que seas tú mismo quien descubra esos rincones. A continuación, pasamos con consejos para visitar Cuenca y te contamos cuánto tiempo deberías dedicar a la provincia y qué escenarios no debes perderte.

¿Cuánto tiempo se tarda en ver Cuenca? 

Dentro de los consejos para visitar Cuenca, incluyendo la ciudad y toda la provincia, es un espacio que permite visitas fugaces. Si quieres dedicar solo un día a la capital, puedes hacerlo, aunque lo recomendable es pasar al menos dos días para disfrutar tanto de su potencial histórico, arquitectónico, paisajístico y monumental como de su gastronomía.

Pero si además quieres reforzar el viaje con algunos pueblos y espacios cercanos, te aconsejamos dedicar al menos cuatro o cinco días. Puedes aprovechar un puente o una escapada larga de fin de semana para cumplir con este propósito.

La buena noticia es la situación geográfica de esta provincia, ya que uno de cada cuatro españoles viven en un radio de tres horas de distancia por carretera. Y a esto hay que sumar lo poco masificada que está. Toda Cuenca ocupa más extensión que las comunidades autónomas de Madrid y País Vasco, pero el total de habitantes apenas alcanza las 200 000 personas, lo que garantiza un turismo tranquilo y sosegado.

6 lugares imprescindibles que no te puedes perder

Y ahora sí, vamos con lo que no te puedes perder de la región de Cuenca.  Quizás te suena la Ciudad Encantada, que dista apenas 25 kilómetros de la capital y donde podrás descubrir curiosas formaciones rocosas que son productos de la erosión del agua y el viento. Más allá de este lugar, aquí van otros destinos muy curiosos.

San Clemente

Este municipio del suroeste de la provincia está declarado como Conjunto Histórico Artístico desde el año 1980 y además cuenta con dos edificios que son Bien de Interés Cultural: el Antiguo Ayuntamiento y la parroquia de Santiago Apóstol. A esto hay que añadir numerosos edificios importantes como palacios, conventos y puentes.

En San Clemente se halla también el puente romano mejor conservado de toda la provincia, y en las cercanías aparece el Santuario de Rus, en un paraje natural privilegiado que es lugar cervantino. El pueblo conserva una rica tradición alfarera y artesana, con talleres donde se elaboran piezas únicas.

Parque Arqueológico de Segóbriga

Localizado en el municipio de Saelices, este enclave conserva algunos de los restos arqueológicos más importantes de la meseta. Aquí podrás observar ruinas de una antigua ciudad romana del siglo I a. C. y observar el paisaje circundante, que se ha mantenido prácticamente intacto desde hace casi 2000 años.

Segóbriga, el yacimiento arqueológico, se sitúa en el cerro de Cabeza de Griegos, que actualmente está declarado como monumento histórico nacional. Desde inicios de este siglo, el parque cuenta con un centro de interpretación donde explican toda la historia de este espacio.

Monasterio de Uclés

Si nos dirigimos desde Cuenca hacia el oeste de la provincia, cerca de Tarancón, encontramos Uclés. En este pequeño pueblo de menos de 300 habitantes predomina el Monasterio de Uclés, que está construido sobre el antiguo convento de la Orden de Santiago.

Sus obras se remontan hasta el siglo XVI y todo el complejo incluye una iglesia, el edificio monacal y restos de la antigua fortaleza. Lo más sorprendente de este lugar es que está levantado sobre una plataforma natural que ocupa un kilómetro cuadrado de extensión y aparece rodeado por murallas, torreones, bastiones y contrafuertes. El castillo es el único espacio no visitable, pero el resto de espacios están abiertos al público.

Villaescusa de Haro

Y de un lugar donde se respira paz y tranquilidad pasamos a otro que despierta las mismas sensaciones. Villaescusa de Haro es otro pequeño municipio que está plagado de calles empedradas con mucha importancia histórica y monumental.

A su vez, está muy próximo a nuestro alojamiento en Casa Herreros, donde podrás disfrutar de un magnífico spa que es único en la comarca. Si quieres saber más sobre este espacio,ponte en contacto con nosotros.

Volviendo a Villaescusa de Haro, la iglesia de San Pedro, del siglo XVI, es el edificio principal de la localidad, pero a esta se suman el Convento de los Dominicos de la Santa Cruz o la iglesia del Convento de las Justinianas. Y a todo esto hay que añadir el atractivo paisajístico con la cercanía de la Sierra de Altomira.

Belmonte

Muy próximo al pueblo anterior, y también a Casa Herreros, se halla Belmonte, y esta sí que es una villa más relevante a nivel provincial. La patria chica de Fray Luis de León atrae a los visitantes con edificios tan renombrados como la Colegiata de San Bartolomé, un imponente castillo o el Palacio de Buenavista.

Como en el caso de Villaescusa de Haro, pasear por sus calles empedradas y casas tradicionales nos devuelve a la época medieval. Y en este caso, además, hay que sumar el amor por los viñedos y las bodegas, con un vino propio que es denominación de origen.

Mota del Cuervo

Para finalizar continuamos en el suroeste de la provincia para llegar hasta Mota del Cuervo. Este pueblo es conocido como «el balcón de la Mancha», por su situación sobre una loma y los molinos de viento que se levantan sobre el cerro.

La localidad siempre fue cruce de caminos, lo que explica la presencia de su castillo medieval o construcciones como la plaza del Mercado o del Coso, el Hospital de los Pobres y destacados templos religiosos o edificios de carácter civil.

Muchos de estos municipios y espacios naturales son muy accesibles desde Casa Herreros, una casa rural que atrae especialmente a visitantes de Madrid y Valencia. La alquilamos únicamente por completo, no por habitaciones. Con capacidad para 12 personas, cuenta con piscina, pista de pádel, barbacoa y spa.

Y con esto finalizamos nuestros consejos para visitar Cuenca. Recuerda, si tienes tiempo no te quedes solo en la capital, anímate a descubrir toda la provincia, que te atrapará por su rica combinación de paisajes, cultura, historia y tradición.